Charla de Daniel Rivera a sus compañeros

El salón de actos lleno de alumnos y solo se escuchaba a Daniel. Muy pocas veces he visto allí un ambiente como ese, un clima de respeto y atención, interrumpido únicamente por la entrada tardía de un grupo de alumnos despistados. Y es que Daniel los atrapó, mejor dicho, nos atrapó a todos, alumnos y profesores, con la narración de su dura experiencia: a su corta edad ya se ha enfrentado a una leucemia y gracias a los tratamientos, a sus deseos de vivir y a todo el apoyo recibido, ha conseguido vencerla. Un mensaje de esperanza para aquellas personas que estén pasando por lo mismo que él tuvo que vivir: malestar de la noche a la mañana, pruebas y diagnósticos, punciones, aislamiento, tratamientos agresivos, confusión y miedo, y hasta una intoxicación por quimioterapia. Se nota que la leucemia le ha hecho madurar y ver la vida de otra manera. Y desde su experiencia nos recordó a todos que es absurdo preocuparse por las cosas que no son realmente importantes o discutir con alguien solo porque tengamos otra visión de la realidad: la vida es demasiado frágil como para perder el tiempo en “esas tonterías”. Durante su charla, Daniel tuvo reiteradas palabras de agradecimiento a todos aquellos que hicieron más llevadera su estancia en el hospital (personal sanitario y la asociación Juegaterapia, que con una consola puede ayudar a un niño a olvidarse de que está recibiendo un ciclo de quimioterapia, o que, gracias a sus recreaciones, puede llevarlo al parque o al cine sin sacarlo del hospital) y a todos aquellos que, estando a su lado o desde la distancia, le hicieron llegar todo su apoyo (familia, amigos y profesores). E ilusionado, nos habló también de la aventura que Juegaaterapia le ha invitado a vivir para demostrar que, tras un cáncer, se puede hacer una vida normal: ir al Everest. Y ahora Daniel, agradecido a esta segunda oportunidad que le ha dado la vida, quiere ayudar con su experiencia a todos aquellos que se están enfrentando a un cáncer infantil y transmitirles el mensaje de que se puede vencer la enfermedad. Él es la prueba. Lo hará a corto plazo sirviéndose de su blog (https://luchadorescontraelcancerinfantil.wordpress.com/) y colaborando, a través de su asociación, “Luchadores contra el cáncer”, con la venta de babypelones de Juegaterapia (https://www.juegaterapia.org/ ) o con la venta de camisetas y dulces. Y ojalá pueda hacerlo algún día también, ya como médico, que es lo que quiere ser. Muchas gracias, Daniel, por compartir con nosotros tu lucha y por darnos una lección de vida.

El salón de actos lleno de alumnos y solo se escuchaba a Daniel. Muy pocas veces he visto allí un ambiente como ese, un clima de respeto y atención interrumpido únicamente por la entrada tardía de un grupo de alumnos despistados. Y es que Daniel los atrapó, mejor dicho, nos atrapó a todos, alumnos y profesores, con la narración de su dura experiencia: a su corta edad ya se ha enfrentado a una leucemia y, gracias a los tratamientos, a sus deseos de vivir y a todo el apoyo recibido, ha conseguido vencerla. Un mensaje de esperanza para aquellas personas que estén pasando por lo mismo que él tuvo que vivir: malestar de la noche a la mañana, pruebas y diagnósticos, punciones, aislamiento, tratamientos agresivos, confusión y miedo, y hasta una intoxicación por quimioterapia. Se nota que la leucemia le ha hecho madurar y ver la vida de otra manera. Y desde su experiencia nos recordó a todos que es absurdo preocuparse por las cosas que no son realmente importantes o discutir con alguien solo porque tengamos una visión diferente de la realidad: la vida es demasiado frágil como para perder el tiempo en “tonterías”.

Durante su charla, Daniel tuvo reiteradas palabras de agradecimiento a todos aquellos que hicieron más llevadera su estancia en el hospital (personal sanitario, compañeros y la asociación Juegaterapia, que con una consola puede ayudar a un niño a olvidarse de que está recibiendo un ciclo de quimioterapia o que, con sus recreaciones, puede llevarlo al parque o al cine sin sacarlo del hospital) y a todos aquellos que, estando a su lado o desde la distancia, le hicieron llegar todo su apoyo (familiares, amigos y profesores). E ilusionado, nos habló también de la aventura que vivirá gracias a Juegaterapia: irá al Everest para demostrar que, tras un cáncer, se puede hacer una vida normal.

Y ahora Daniel, agradecido a esta segunda oportunidad que le ha dado la vida, quiere ayudar con su experiencia a todos aquellos que se están enfrentando a un cáncer infantil y transmitirles el mensaje de que se puede vencer la enfermedad. Él es la prueba. Lo hará a corto plazo sirviéndose de su blog (https://luchadorescontraelcancerinfantil.wordpress.com/) y colaborando, a través de su asociación (Luchadores contra el cáncer), con la venta de los babypelones de Juegaterapia (https://www.juegaterapia.org/) y con la de camisetas y dulces. Y ojalá pueda hacerlo algún día también ya como médico, que es lo que quiere ser.

Muchas gracias, Daniel, por compartir con nosotros tu lucha y por darnos una lección de vida.

Charla Ayudar con la experiencia, 1ª parte

Charla Ayudar con la experiencia, 2ª parte

Charla Ayudar con la experiencia 3ª parte

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